En un operativo conjunto con Interpol y bajo directivas del Ministerio de Seguridad, fue detenido en Florianópolis un peligroso delincuente vinculado a una organización narco transnacional.
Bajo lineamientos impartidos por el Ministerio de Seguridad de la Nación y en el marco de la lucha contra el crimen organizado, la Policía Federal Argentina brindó información vital que permitió capturar en Brasil a un sicario uruguayo de 32 años, acusado de asesinar a tres personas y con pedido de captura internacional.
La detención se logró gracias al trabajo articulado entre las divisiones de Homicidios e Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, en cooperación con las Oficinas Centrales Nacionales (OCN) de Interpol en Brasilia y Montevideo.
El caso
La investigación se inició en enero de 2025, a partir de un requerimiento de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), encabezada por la fiscal Patricia Luján Cisnero. La fiscalía solicitó a la División Homicidios intervenir en un hecho ocurrido el 12 de diciembre de 2024 en el barrio porteño de Recoleta.
Ese día, la víctima —un ciudadano uruguayo de 42 años— fue emboscado y asesinado por la espalda con al menos tres disparos de arma de fuego. Las pericias posteriores revelaron que el autor del crimen actuó disfrazado con una peluca y escapó en un vehículo robado, el cual fue hallado días después en Palermo. En su interior se encontró una pistola Glock con silenciador. También se constató que la víctima había sido previamente amenazada por el mismo agresor.
Identificación del sospechoso
Mediante entrevistas y tareas de campo, los investigadores lograron determinar que el homicida era de nacionalidad uruguaya y tenía antecedentes por haberse fugado de una cárcel en su país. A través de la División Asuntos Migratorios de la PFA y el contacto con Interpol, se obtuvieron sus datos filiatorios y una imagen fotográfica.
Se estableció que sobre el sospechoso pesaba una Notificación Roja de Interpol emitida por Uruguay, por su fuga en agosto de 2022 de una unidad carcelaria donde se encontraba detenido por el asesinato de una mujer cuidacoches, cometido en 2021 en Montevideo, en el marco de una causa ligada al narcotráfico.
Asimismo, se verificó que el prófugo había ingresado a la Argentina en 2023 utilizando una identidad falsa.
Vinculación con otras causas
En abril de 2025 se realizó una reunión clave en la sede de la PROCUNAR, encabezada por los fiscales Diego Iglesias, Patricia Luján Cisnero y el fiscal federal de Campana, Sebastián Bringas, junto a personal de la División Homicidios.
En ese encuentro se reveló que el mismo sicario estaría implicado en otro crimen: el asesinato a balazos de otro ciudadano uruguayo, ocurrido en octubre de 2024 en la localidad bonaerense de Pilar. La víctima recibió diez disparos.
Como consecuencia, se amplió el pedido de captura nacional e internacional, y la causa pasó a la órbita de la PROCUNAR, dado que el implicado fue señalado como miembro activo de una organización narcocriminal transnacional.
El seguimiento en Brasil
Con la información reunida, la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones inició un trabajo coordinado con sus pares de Interpol en Brasilia y Montevideo. Se realizó un extenso seguimiento del sospechoso en redes sociales y se investigaron sus posibles vínculos en territorio brasileño.
La investigación permitió establecer que el prófugo habría pagado a un ciudadano brasileño para trasladarse sin ser detectado hasta Florianópolis, donde se mantenía oculto en una vivienda.
Con estos datos clave aportados por la Policía Federal Argentina, Interpol Brasilia organizó un operativo de rastrillaje en la zona.
La captura
Finalmente, y tras una investigación minuciosa, el sicario fue localizado y detenido en Florianópolis. El operativo fue coordinado y supervisado por el jefe de la Policía Federal Argentina, comisario general Luis Alejandro Rolle, junto a personal de Interpol Brasil y Uruguay.
Durante el allanamiento se secuestraron 2 kilos de marihuana, 40 mil dólares, 41 mil reales, un vehículo y una motocicleta.
El detenido quedó a disposición de la justicia brasileña a la espera del proceso de extradición. Todos los elementos incautados fueron puestos a resguardo judicial.
