Jerusalén / Cisjordania – En lo que ya es considerado un paso sin precedentes en más de 30 años, el gobierno ultraderechista de Israel aprobó la legalización y creación de 22 nuevos asentamientos judíos en territorios palestinos ocupados de Cisjordania, según confirmaron los ministros Israel Katz (Defensa) y Bezalel Smotrich (Finanzas), este último líder del movimiento colono y férreo opositor a la solución de dos Estados.
Muchos de estos asentamientos ya existían como outposts ilegales, pero ahora pasarán a tener estatus legal bajo la legislación israelí. Otros serán creados desde cero, incluso en zonas de alto conflicto como el monte Ebal, cerca de Nablus.
“Es un movimiento estratégico que impide la creación de un Estado palestino”, dijo Katz, dejando clara la intención de fondo del gobierno de Benjamin Netanyahu, cada vez más decidido a enterrar definitivamente la posibilidad de un futuro Estado palestino soberano.
La presidencia palestina denunció la medida como una “escalada peligrosa” y acusó a Israel de “empujar deliberadamente a la región hacia un nuevo ciclo de violencia e inestabilidad”.
La organización israelí Peace Now, opositora a la expansión de los asentamientos, fue categórica: “Es la medida más extensa en más de 30 años y un paso más hacia la anexión total de Cisjordania. Ya ni siquiera lo ocultan”.
Desde 1967, cuando Israel ocupó Cisjordania y Jerusalén Este tras la guerra de los Seis Días, unos 700.000 colonos israelíes se han instalado en más de 160 asentamientos. La comunidad internacional, incluidos organismos como la ONU y la Corte Internacional de Justicia, considera estos asentamientos como ilegales bajo el derecho internacional. Israel, por su parte, rechaza esa interpretación y sigue expandiendo su control territorial de facto.
La decisión también resucita simbólicamente a Homesh y Sa-Nur, dos asentamientos evacuados por Israel en 2005 junto con su retirada de la Franja de Gaza. La reocupación de estas zonas refuerza el carácter ideológico y mesiánico de la coalición gobernante, que incluye a sectores religiosos extremistas y nacionalistas.
La noticia llega en un momento de máxima tensión en Medio Oriente, con la guerra en Gaza aún abierta tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023, y cuando potencias internacionales como Francia y Arabia Saudita intentan revitalizar el proceso de paz con una cumbre prevista para el mes próximo en la ONU.
Pero con cada nuevo asentamiento, con cada colono legalizado, con cada declaración como la de Smotrich –“¡El próximo paso es la soberanía!”– la paz parece más lejana, y la ocupación más permanente.
