El titular de la cartera laboral bonaerense cuestionó el modelo económico del gobierno nacional, reivindicó la gestión de Axel Kicillof y detalló las políticas que impulsan para sostener el empleo y dignificar el trabajo en la Provincia.
En un contexto nacional atravesado por el ajuste, los despidos y la desinversión estatal, el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Walter Correa, afirmó que la gestión encabezada por Axel Kicillof “vino a reconstruir lo que destruyó el macrismo” y a funcionar como un “escudo y red” frente a la retirada del Estado nacional.
Correa detalló los principales lineamientos de su cartera y marcó diferencias contundentes con la gestión de María Eugenia Vidal y con el actual rumbo que propone el presidente Javier Milei.
“No hay futuro sin trabajo digno”
Correa subrayó que la orientación del Ministerio de Trabajo está en línea directa con el modelo de provincia que impulsa Kicillof: “producción, inclusión y derechos”.
“Durante la gestión de Vidal, el Ministerio fue una oficina vaciada, desconectada del pueblo trabajador. Hoy lo convertimos en una herramienta de defensa activa de los derechos laborales”, afirmó.
El funcionario destacó que, a diferencia de administraciones anteriores, el Ministerio bonaerense retomó un rol territorial y activo, con delegaciones en cada municipio, fiscalización laboral y formación profesional a través del Instituto Provincial de Formación Laboral, que ya ofrece más de 7.000 cursos gratuitos.
La Provincia como escudo frente al ajuste
Consultado sobre el rol de la Provincia ante el repliegue del Estado nacional, Correa fue contundente:
“Donde el gobierno nacional ajusta, nosotros invertimos. Donde ellos precarizan, nosotros dignificamos.”
En ese sentido, destacó la importancia de acompañar a los sectores más vulnerables con herramientas concretas de capacitación e inserción laboral. “Mientras otros discuten cuánto pueden recortar, nosotros pensamos cómo garantizar derechos para las generaciones que vienen”, señaló.
El ministro también elogió la decisión política de no haber despedido a ningún trabajador del Estado provincial durante la gestión de Kicillof: “Eso es empatía y sensibilidad social”, sintetizó.
Derechos laborales vs. discurso de precarización
Frente a los discursos que intentan instalar que los derechos laborales son un obstáculo para la economía, Correa advirtió que se trata de una “mentira peligrosa que busca naturalizar el saqueo”.
“Quieren convencer a las pibas y pibes de que el futuro es la intemperie, el individualismo, la app sin obra social ni vacaciones. Nosotros decimos que no.”
Desde el Ministerio, explicó, se impulsa una defensa activa del sindicalismo, el acceso a derechos en sectores históricamente excluidos y una visión del trabajo anclada en la solidaridad, la organización colectiva y el rol indelegable del Estado como garante de condiciones laborales justas y seguras.
Hacia una agenda de derechos laborales del siglo XXI
Al proyectar hacia el futuro, Correa afirmó que el Gobierno bonaerense no cae en nostalgias, pero tampoco acepta el “verso de la nueva economía sin derechos”.
“El futuro del trabajo tiene que estar atravesado por el conocimiento, sí, pero también por la justicia social, la equidad de género, la sustentabilidad y la organización colectiva.”
En esa línea, señaló que la Provincia trabaja en una agenda de derechos que incluya a trabajadores de la economía digital, jóvenes, mujeres, diversidades y personas con discapacidad. También puso énfasis en la erradicación del trabajo infantil y en la protección de los jubilados, “que son el último eslabón de la cadena laboral”.
Para cerrar, Correa retomó una definición clave del gobernador Kicillof:
“El Derecho al Futuro no es una utopía: es una urgencia. Y desde el trabajo, lo estamos haciendo realidad.”
